Filosofía y Medicina Oriental
En extremo oriente, la medicina está basada en la filosofía. Ellos tienen una concepción de la vida y del universo y sobre esta han creado todas sus artes y ciencias, tales como la medicina, la agricultura, artes marciales, arreglos florales, ceremonia del té, arquitectura y gobierno nacional. Cada construcción cultural está basada en esta concepción filosófica de la existencia. El gran edificio de la civilización oriental, está sólidamente sustentado en la ley suprema del universo: LA LEY DE LOS CAMBIOS O LA LEY DE LAS TRANSMUTACIONES.
El soporte filosófico de la civilización occidental, está basada en la lógica formal y en la estabilidad e indestructibilidad de la materia. También la medicina occidental se basa en la filosofía. Por eso la filosofía es la madre de la ciencia y de la medicina. La filosofía occidental parte de la aparente estabilidad del átomo y la ciencia física busca constantes (k) para forzar una estabilidad que en realidad no existe, es sólo aparente.
Los sabios orientales, sobre todo Fu Hi parten del hecho de que todo en el universo es movimiento, cambio perpetuo. Nada permanece, todo está destinado a desaparecen tarde o temprano. No podemos aferrarnos a nada, porque aquello que hoy nos brinda cierta sensación de seguridad o estabilidad, está destinado tarde o temprano a derrumbarse. Algunos confían en la estabilidad del oro. Y se apegan al oro con todas sus fuerzas y luchan encarnizadamente por acaparar oro. Se sienten protegidos y seguros rodeados de riqueza material. La materia impresiona como sólida, rigurosa y confiable. El materialismo domina la lógica,pensamiento y ciencia occidental. También la medicina. La ciencia niega la realidad del espíritu. No lo ve, no lo puede medir y hasta lo considera errático e inestable. No es confiable. Sin embargo todos sabemos que el espiritu, es la vida y
es innegable. No podemos controlarlo con nuestra tecnología y avances actuales.
Por eso la ciencia se ocupa de asuntos más concretos y medibles. La ciencia ama el rigor con que se comporta la materia, tanto en estado sólido,líquido como gaseoso. Los asiáticos desde hace más de 5000 años partieron de la impermanencia.
Lo único real y confiable es la eterna impermanencia, el movimiento perpetuo. Sólo tengo este instante, ahora y aquí. Y aquí y ahora todo el universo está cambiando.Ese es mi punto de partida. Es lo único real que tengo. Todo lo demás es pura especulación teórica y constituye una base falsa sino parto del punto de inicio: el ir y venir eterno del universo. Este cambio no es anárquico, tiene un orden riguroso que básicamente toma dos posibles direcciones: YIN Y YANG. Yin es expansión y yang es contracción. Todos los cambios posibles toman una de estas dos direcciones. No hay otra posibilidad. O entro o salgo.O hablo o callo. O actúo o permanezco pasivo. Soy fuerte o débil, sano o enfermo, hombre o mujer, rico o pobre, oriental u occidental. Todas las manifestaciones cambiantes toman un camino yin o yang. Esta ley de los cambios es extraordinaria y posee una profundidad infinita. Es absolutamente apasionante y cuánto más la estudiamos más comprendemos su gigantesco poder. Nuestro cuerpo físico así como nuestro campo emocional y psíquico también está cambiando aquí y ahora. Está envejeciendo, nos guste o no. Sus pulmones se dilatan y expanden. Su corazón palpita rítmicamente mientras vivimos...yin,yang,yin,yang. Nuestras arterias se dilatan o contraen modificando la presión con que nuestra sangre fluye por nuestros tejidos. Los esfínteres se relajan o contraen. Nuestros ojos se cierran o abren. Vivimos rítmicamente cambiando continuamente, envejeciendo constantemente y haciéndonos cada vez más sabios. Ahora somos un poquito más viejos que cuando empezamos a leer este artículo, pero también un poco más sabios. Es así la realidad y no podemos negarla. Hacerlo es absolutamente tonto. Es una pérdida de tiempo. Si queremos lograr la salud, la felicidad, el éxito, la fuerza vital,la gloria o la fama debemos trabajar con las reglas de la realidad. De lo contrario no lograremos ningún resultado real, sino aparente, falso, momentáneo y finalmente frustrante, aunque gastemos una fortuna para proporcionarnos aparente salud, educación o belleza artificial. No basarse en la realidad de la ley de los cambios lleva inevitablemente al fracaso y al dolor.
Cuando nos basamos en esta sabiduría maravillosa, comprendemos que salud y enfermedad, debilidad y fuerza, fatiga y vitalidad brillante, son dos caras de una misma moneda, que gira perpetuamente. Lo está haciendo ahora, en un movimiento rápido o extremadamente lento. Conocer esta ley nos permite acelerar el giro y lograr el resultado deseado, sabiendo que no será permantente ni definitivo, porque el cambio continuará eternamente. Pero podemos lograr un resultado duradero. Podemos cambiar la enfermedad en salud y disfrutar de una salud poderosa durante 30 o 40 años. Finalmente esta gran vitalidad mermará y declinará. Pero la disfrutamos durante tanto tiempo!!!!
De igual forma un tumor que crece, puede decrecer. Una várice que se dilata puede contraerse. Un corazón que se engrosa puede afinarse,todo puede cambiar aunque su doctor le diga que es imposible. Los médicos siguen la lógica formal y las estadísticas que evalúan 40 o 50 años de seguimiento. Esto no es nada, sólo una fracción de tiempo insignificante para el eterno tiempo del universo. Como todo cambia todo puede curarse, cambiarse, revitalizarse,rejuvenecerse.
O sino debilitarse, estropearse,dilatarse y deformarse. Pero como todo cambia según yin y yang siempre hay una oportunidad para cambiar de dirección y avanzar en el sentido que deseamos. Por eso no hay enfermedades incurables para la macrobiótica. Lo que hoy está enfermo,puede mañana empeorar o mejorar, si sabemos cómo operar, dirigir el cambio. Si comprendemos yin y yang las variables del cambio, podemos crear y transmutar todo lo que deseemos sin límites durante toda nuestra vida.
La educación actual, es básicamente técnica. Brinda conocimientos y habilidades prácticas para funcionar en un mundo basado en la seguridad del dinero. Las universidades actuales brindan básicamente entrenamiento teórico y práctico para que sus estudiantes puedan ingresar al mercado laboral y así obtener seguridad y protección.
Pero la verdadera educación debería ser el principio de los cambios, o sea la realidad. Sobre esta base se deberían adicionar los estudios formales o científicos con todo su rigor. Pero como su base no es la impermanencia, sino la estabilidad del átomo y la lógica formal, su rigidez obstinada, va a llevar tarde o temprano al fin de esta civilización, a menos que modifique
sus cimientos filosóficos.
Si dominamos el principio de las transmutaciones podremos finalmente crear lo que más amamos. Este principio es la piedra angular de la civilización oriental de 5000 años y el fundamento eterno de la medicina, de la cual la macrobiótica es su base; porque macrobiótica es educación. La educación más poderosa y grandiosa.... |